
-Naithan, ¿sabés por qué Bielsa no te convocó para el Mundial?
-No.
-Por Pi.
-¿Pi?
-Sí, durante el ciclo de Bielsa recibiste siete tarjetas en veintidós partidos oficiales, ¡Veintidós partidos, siete tarjetas!, y cualquier niño sabe que veintidós sobre siete es 3,14, la aproximación más clásica de Pi.
-Ya arranqué sin entender.
-¡3,14! Parece una coincidencia estadística pero, en realidad, las estadísticas son apenas la sombra observable de procesos más profundos.
-No sé qué parte de lo que acabás de decir tiene que algo ver con mi no convocatoria al mundial.
-Tiene que ver porque ninguna de tus tarjetas fue un hecho aislado. Cada amonestación fue la manifestación macroscópica de una desviación temporal respecto de una trayectoria óptima.
-¿Desviación temporal de una trayectoria óptima?
-Sí. Cada vez que llegás tarde a una pelota y te llevás puesto al atacante, en realidad estás observando las consecuencias de una diferencia acumulada entre múltiples caminos posibles…
-Creo que estas hablando simplemente de una falta.
-Es que una falta es apenas el aspecto clásico del fenómeno. Desde una perspectiva cuántica existen infinitas trayectorias compatibles con tu desplazamiento, y cada una aporta una amplitud de probabilidad representable como un vector complejo que rota con una velocidad determinada por la acción asociada al camino que podés seguir en cada momento.
-Ahora mismo no podría explicarle a nadie una sola palabra de lo que acabás de decirme.
-Porque estás pensando como futbolista.
-¿Falta mucho para llegar a la parte del fútbol?
-No. Estamos a dos o tres conceptos. Pero antes pensá en todos los caminos posibles que podrías recorrer para llegar hasta un rival. Algunos son muy improbables, otros son razonables, cada uno aporta un vector y cuando los vectores apuntan en direcciones distintas se cancelan entre sí. Sin embargo, cuando apuntan en direcciones similares se refuerzan.
-No entendí nada de los vectores.
-No hace falta. Lo importante es que algunos se cancelan y otros se refuerzan. Y lo fascinante es que la trayectoria clásica surge espontáneamente de esas interferencias.
-Lo fascinante es que sigas hablándome de esto como si explicara por qué no fui convocado al Mundial.
-Pero lo explica. Las trayectorias alejadas del mínimo de acción se anulan mientras que las cercanas sobreviven, y eso produce distribuciones observables. Las distribuciones generan frecuencias, las frecuencias producen periodicidades y tus periodicidades nos muestran que te llevas una tarjeta aproximadamente cada 3,14 partidos.
-No logro decidir si esto es matemáticas, física, astrología o una broma.
-Seguime, Naithan, las periodicidades sugieren estructuras oscilatorias, las estructuras oscilatorias sugieren resonancias, y las resonancias revelan simetrías ocultas del sistema.
-Te aseguro que si le pregunto a Bielsa por qué no me convocó y me responde «por las simetrías ocultas del sistema», me retiro ya mismo del fútbol.
-Pero ahí está el error. Estás buscando causalidad directa donde sólo existe una distribución de probabilidades. La convocatoria no es un evento aislado, es el colapso de una función de onda.
-Ahora ya ni siquiera entiendo cuáles son los sustantivos de esta conversación.
-Eso es normal.
-¿Qué cosa?
-La confusión. Significa que estamos avanzando.
-¿Estamos avanzando?
-La física moderna suele producir ese efecto. Cuando una explicación empieza a parecer intuitiva, generalmente es porque todavía no llegaste a la parte interesante.
-¿La parte interesante es lista de convocados?
-No, la lista definitiva era el conjunto de todos los estados posibles. Mientras no fue observada coexistían múltiples configuraciones compatibles y, cuando Bielsa la anunció, el sistema colapsó sobre una realización concreta.
-¿El sistema de Bielsa colapsó?
-Claro, y cuando se produjo el colapso, desaparecieron automáticamente todas las convocatorias alternativas, pero las probabilidades que las describían siguen estando relacionadas con la estructura de fases previa, y esa estructura está vinculada con la frecuencia de las amonestaciones.
-Cada vez que intentás aclarar algo, aparecen más cosas para no entender.
-Es inevitable. Estamos cerca del punto donde las amplitudes de probabilidad adquieren relevancia física.
-¿Me estás diciendo que quedé afuera del Mundial por mi estado físico?
-No. Por la física. Tu estado físico no tiene nada que ver. Estoy diciendo que quedaste afuera del Mundial porque la geometría de fases asociada a tus amonestaciones describe una estructura compatible con una periodicidad cercana a Pi, y esa periodicidad sólo puede entenderse adecuadamente mediante la suma coherente de amplitudes de probabilidad.
-Entonces, ¿por qué no me convocó?
-Ya te lo dije, por la periodicidad de Pi en tus amonestaciones.
-Y eso significa que…
-Que todavía debemos hablar de números complejos.
-No entiendo nada de lo que decís.
-Excelente. Ahora sí estamos en condiciones de abordar el problema…
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