S. Basaldúa

Miradas desde las divergencias

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El revés de la trama

(sobre cosmos y cenizas)

Este es un lugar entre pliegues donde lo que no se nombra florece y lo que pasa deja rastro. Aquí no se viene a entender sino a resonar. La puerta está entreabierta.


Los 50 años del Complejo

El Complejo cumple cincuenta años y lo que podría parecer apenas un conjunto de edificios en ladrillo es, en realidad, mucho más que eso. Es una utopía que se animó a volverse concreta, un espacio donde las paredes jamás encerraron sino que se elevaron hacia el cielo como una declaración, como un ejemplo brutal de que la vida en comunidad no solo era posible sino que también podía ser alegre, solidaria y profundamente humana.

En el Complejo aprendimos que cooperativa y cooperación son la misma palabra, y que no refieren a un trámite sino a una forma de vivir. Aprendimos que tener todo sin ser dueño de nada no es perder sino ganar en común, que resolver lo colectivo es la única manera de resolver lo personal, y que la horizontalidad no se discute sino que se ejerce. Con asambleas, con acuerdos, con discusiones, con risas y con silencios compartidos.

El Complejo nació y creció entre dos nombres que son mucho más que calles: Artigas y Don Quijote. Dos calles que no forman una esquina, que no se cruzan, pero que el Complejo une. Son paralelas que marcan un horizonte y entre las que se levantó esta mole, contenida por un libertador y un soñador, a modo de metas que parecen inalcanzables y, sin embargo, nos orientaron siempre: la libertad de un pueblo y la obstinación de creer en lo imposible.

Yo crecí en estos espacios verdes, en sus canchas de fútbol, de básquet, de vóley, donde la pelota siempre fue de todos y el gol de cualquiera. Allí jugué con los árboles y con las palabras mientras el país atravesaba sus años más oscuros. Allí vi tormentas que parecieron arrasar con todo, intentando tirar los ombúes. Pero los ombúes siempre crecieron, y también lo hicimos nosotros.

En cincuenta años muchos se fueron, todos vecinos, amigos y familiares. Pero nadie se pierde del todo pues nos dejaron a sus hijos y a sus nietos, que siguen poblando los mismos corredores, corriendo en las mismas plazas internas y usando los mismos balcones. Balcones que no miran hacia afuera sino hacia adentro, que nos ven crecer, jugar, coexistir y que nos devuelven la imagen de una ronda interminable, un corro que se repite generación tras generación.

El Complejo no es solo una solución habitacional. Es una prueba viva de que hay otra forma de habitar el mundo, y que esa forma es posible. Nos enseña que el cooperativismo es mucho más que un techo compartido, que es un modo de existir, el antídoto contra la soledad del individualismo que nos quieren vender como progreso. Es, en definitiva, la certeza de que no se trata de dónde vivimos sino de cómo vivimos juntos.

Hoy cumple cincuenta años y sigue siendo, cada día, la demostración de que las utopías, cuando se construyen entre muchos, dejan de ser sueños para convertirse en vida. Una vida que se sostiene entre esas paralelas que nunca se tocan pero que siempre nos marcan el rumbo. Una vida que se celebra en ronda, mirando hacia adentro y sabiendo que la comunidad no se sueña, la comunidad se practica.


Paralelas inconmensurables,
un respiro de ladrillos hacia el cielo.

Raíces que caen,
raíces que regresan.

Balcones plegados hacia el centro:
un círculo de ecos,
un latido en común.

Lo imposible germina,
la ronda lo guarda.


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Respuestas a4Entre paralelas y rondas

  1. Avatar de FEDERICO TRÍAS PALOMEQUE
    FEDERICO TRÍAS PALOMEQUE

    Excelente Sebastián , comparto totalmente ese sentimiento hacia nuestro querido Complejo. En su 50 aniversario, Salud Complejo querido!!!!

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  2. Avatar de Carina Trías
    Carina Trías

    Hermoso.

    Cada día cobra más sentido el habitar en el Complejo!!!

    Gracias Sebastián!!!

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  3. Avatar de Agustin Castro
    Agustin Castro

    Buenas noches , me llamo Agustín , Agustín Castro y junto con mis tres hermanas , Mariela , Verónica y María Laura , tuvimos el privilegio de crecer en ese espacio . Tu exposición logro emocionarme , siempre intuí la importancia que significo crecer en ese espacio , pero el vuelo de tu relato me dejó perplejo . Te felicito y agradezco . entre los grises nostálgicos de mi adolescencia trato de ubicarte , pero no lo logro , lo que no cambia nada , y tampoco me impide mandarte un abrazo .

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  4. Avatar de Arlina
    Arlina

    me ha encantado leer tus palabras tan llenas de vida y de verdad, gracias !

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